Guitarronero, payador, narrador y cuentacuentos, cantor a lo divino y humano además de creador de nuevo material en el estilo de los antiguos cultores naturales de Pirque y Puente Alto, lugares desde los que ha absorbido su herencia musical y poética.
Aprendiz de Alfonso Rubio Morales ha recibido de primera mano una formación completa, respetuosa de la tradición y de los protocolos de las antiguas ruedas de cantores, destacando por ser uno de los pocos exponentes de las nuevas generaciones que ha abordado estas expresiones con dedicación esmero, entrega y dedicación.