En mi casa, en Nilahue Cornejo, celebraban las carmenes, de chiquitito yo escuchaba cantar, pero los antiguos no daban versos, no aprendí nunca. Cuando llegué acá a Nancagua, y ahí le empecé a trabajar a un caballero, y él escuchaba un casette, y me preguntó si acaso me gustaba:
– Si le dije yo. En mi casa siempre he escuchado cantar,
– Y, ¿Quien es?:
– Yo, me dijo.
– ¡Ah!, ¿Sabe cantar?
– Si, y ¿Querí aprender?
– Sí, pero nadie da verso.
– Yo te voy a pasar unos versos, me dijo. Me pasó un cuadernito chico con 5 versos.
– Tení que aprendértelo.
– Si po, le dijo yo.
-En la tarde vai pa la casa y vengo para que ensayemos en la tarde.
Me venía con el cuadernito, y lo ensayaba en la casa, hasta que me lo aprendí. Después él tocaba y yo veía como hacía con la guitarra y también aprendí, tenía como 15 años.
Yo nunca he leído la Biblia, yo lo que sé de la Biblia es por los versos, entonces pensaba que los versos religiosos eran los por padecimiento, nacimiento y esos. Los otros pensaba que no eran religiosos, nunca me los aprendí. Ahora veo que todos los versos son relacionado con la Bibilia. Lo que he a lo divino son todos, lo que es a Los Profetas.