Conocido como Juan y Juan, nos habla:

Soy de Rinconada de Molinero (de la comuna de Peralillo) y hace 50 años que me vine de allá en busca de trabajo a Rinconada de Palmilla, y aquí aprendí el canto a lo divino. Venía con versos de allá. De las fiestas que me acuerdo yo, eran los angelitos, cuando se moría un niñito llegaban hartos cantores. En mi casa, para un angelito, llegaron como 5 cantores, se amanecieron ahí cantando y el angelito lo tenían sentadito en una sillita, con un gorrito, una cosita blanca, sentadito. Ahí le cantaron, al otro día lo metieron al cajoncito para ir a sepultarlo, se llamaba José Luis la guagüita, era mi hermanito. Yo tenía unos 10 años, pero quedé con ese recuerdo de las melodías que cantaron, me quedé con una y siempre la entoné y por ahí partí aprendiendo versito.