Disco recopilatorio de versos que se solían cantar para la triste ocasión de un velorio de angelito. En él podemos revivir el orden del canto tal como se realizaba desde la noche al alba, pues tal orden tenía un importante rigor y eficacia para ayudar a los deudos y sobre todo a la madre a encontrar el consuelo por la irreparable pérdida. Los cantores al llegar al velorio realizan la salutación al angelito, verso que permite el reordenamiento, luego de la irrupción de una muerte inesperada, de los objetos, del altar e incluso del cosmos, continúa un verso por Nacimiento y por la Madre, para que de a poco el canto y sus metáforas nos vaya adentrando hacia los males del mundo, la muerte y la gloria, finalmente llega el despedimento, verso doloroso y profundo en que es el mismo angelito quién se despide de los presentes y de su madre; la transmutación final de este cuerpo sin vida en ángel-cantor permite el consuelo de sus deudos que lo verán partir en los próximos momentos al llegar el alba.
Este disco es la reconstrucción de un ceremonial, en él participaron 22 cultores del canto a lo divino, desde el valle de Quilimarí por el norte hasta Pirque al sur de la región Metropolitana.